domingo, 6 de marzo de 2011

#0068: I drove all night


Espero que no parezca una persecución, me sentí en la obligación de escapar, la noche cae y siento que te necesito. La ciudad es pegajosa y cruel, mató mi amor por el día y lo hizo resucitar ahora, recordé que estarás allí.

No fue fácil salir de aquí, cada centímetro de asfalto estaba cubierto por alguna llanta que me impide moverme con más libertad, no despiertes, llegaré.

No eres predecible, claro que no. Quizás debí llamarte antes, pero sé que estarás, la verdad, me lo dice mi mente, estoy muriendo por tenerte.

Ahora ya puedo salir, estoy en ese camino que inventaste para mí, aquel camino que me permite olvidarme de conducir, sólo debo relajarme y seguir soñando con la llegada.

La ruta es clara, mis manos conducen por inercia, no olvidan los viajes realizados anteriormente, están grabados en mi cuerpo, puedo dormir al volante, sueño mientras tanto, que el camino se hace infinito y se deshace en deseos de llegar al final.

Viajo en mi fortaleza de acero y no temo, la línea recta siempre ha sido lo más seguro, eso me lo enseñaste tú, sigue durmiendo, por favor.

Recompensa mortal me ofrecerás, poder probar tus dulces besos, que me recibas con los brazos abiertos, casi sospechando mi arribo. No recuerdo otra cosa por la que hubiera dejado libre mi impulso, es que esta ansiedad me quema por dentro.

Tal ves estás sintiendo lo mismo que yo, no debería tardar tanto en verte, es culpa de la maldita ciudad y sus reglas, de nuestra mala suerte, de estar tan lejos y a la vez tan cerca.

Es increíble la injusticia urbana, todo aquí nos separa, pero no es suficiente para detenerme, escucho el único latido, sincronizado, de nuestros corazones, se hace más fuerte cuanto más me acerco.

La noche se hacía fría y sólo podía pensar en ti, nadie me puede mover, mi carril es sagrado ahora, el camino que tú hiciste, ese sentimiento entre tú y yo, nadie lo podrá borrar.

Conduje toda la noche, sólo para tenerte, pero está bien, no es una queja, sólo un anhelo. Conduje sin parar, para poder arrastrarme hasta tu cuarto, despertarte de tu sueño y hacer el amor.

Pregúntale a cualquiera, para saber si haría un viaje tan largo únicamente para amar, presencial u onírico, somos el uno para el otro, sigue soñando.

No te detengas, así como yo no lo hago, después de todo, debes estar tal como yo, sintiendo, creyendo, confiando en mí.

Tal vez soñabas lo mismo que yo y has llegado también, después de conducir toda la noche para tenerme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario