sábado, 16 de mayo de 2009

#0025: Hoy por tí, mañana por tí...

Hace mucho me dijo "no tengo a nadie". Hace poco me dijo "no sé que hacer". El caso es que no quiero esperar a que me diga algo más el dia de mañana, es por eso que hoy mismo le envié por correo un abrazo , espero que lo haya recibido, después de todo, tamaña encomienda me costó un ojo de la cara, aunque quien se preocupa de eso cuando el mensaje es de afecto y coordialidad.
Lo importante es que el mensaje que quiero transmitir es que siempre hay un abrazo esperándole, no se lo puedo negar, sería ingrato de mi parte.
Sería como morder la mano que me ha dado de comer...

Como aquel tipo que se fue a la guerra y dejó a su esposa
embarazada, esperándole. Pasaron casi 12 años, la mujer creyó olvidarlo, pero apenas él regresó, ella lo recibió con los brazos abiertos, dispuesta a rehacer sus vidas. Ella lo esperó, y a pesar de que lo dudó un par de veces, descubrió que ante lo que ella sentía, no se podía hacer nada.


Cuando se trata de amistad o amor, nada es suficiente, es un trabajo de día
tras día, pero Dios recompensa a los ricos de espíritu, a los perseverantes, y
lo ha hecho conmigo.


Y como nada es suficiente, cada día me despierto sabiendo quienes están allí, ojalá con el abrazo entienda que yo estaré allí hasta el fin de mis días, que no le dejaré solo ni un instante, y no es para mí una sensación incómoda. Hoy por tí y mañana por tí también, es una lucha contigo, pero también conmigo mismo. ¿Hasta qué punto llegaré?
Estamos tú y yo, la distancia que hay de tí hacia mí, es igual a la que hay de mí hacia tí, yo ya he avanzado mucho, si continúo, el camino está minado, y es probable que desista. Si tú avanzas, el camino será de paz y quietud, de campo y descanso. Nos encontramos allí, yo te espero.

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