jueves, 7 de mayo de 2009

#0015: La salida


Luego de un apagón que duró unos segundos, la habitación se llenó de luz, pero a él le pareció extraño algo, algún detalle...
Miró rápidamente, es estremeció y gritó:
-Estamos encerrados. ¡Ayuda!
La gente lo comenzó a observar, y gritaban también, pidiendo auxilio. El hombre gritaba:
-¿Qué haremos? No hay ventanas, ni orificios en el techo para poder salir, estamos atrapados y nadie va a hacer nada...
Cualquiera creería que él era claustrofóbico o algo por el estilo, pero se sentía cautivo, imaginó lo peor.
Todos lo miraban aún, pero no decían nada. Sin embargo un mayordomo lo miraba más inquietamente de lo normal.
-Y ahora se quedan callados. ¿Es que soy el único desesperado aquí?
El mayordomo, coordialmente como lo es siempre, se le acercó lentamente y le dijo:
-Cálmese señor...
-¿Cómo quieres que me calme?
-Pero señor...
-¡Nada! ¿Por qué estás tan calmado?
Él aún no se daba cuenta y ahora todos reían, incluso el mayordomo, él los miraba como a locos, no tenía sentido que estuvieran riendo en esa situación tan incómoda. Estaban encerrados, la sensación de compartir el oxígeno le repugnaba, expresándolo todo con su cara. El mayordomo intervino otra vez:
-¿Se calmó, ya?
-No me voy a calmar. ¿Cómo vamos a salir de aquí?
-Por la puerta, señor...

1 comentario:

  1. En este caso, vale la pena juzgar si es simple o compleja...
    En todo caso, lo simple o lo complejo de la historia lo define el mensaje...

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