lunes, 4 de mayo de 2009

#0013: Teoría de las escaleras


Hasta hace un tiempo ella corría desde su casa al centro comercial donde trabajaba, pasaba su vida apurada y cada vez que llegaba al subway, subía por las escaleras mecánicas, que estaban repletas de gente, siempre lo olvidaba, pero esto le retrasaba más, no se podía mover y la gente la presionaba contra el acero como en una cárcel en movimiento.

Hasta hace un tiempo él corría desde su trabajo hasta el centro comercial para verla a ella, pasaba su vida pensando en hablarle y cada vez que llegaba al subway, pensaba que ella podría subir por la escalera fija, él comenzaba a subirla lentamente y agachaba la cabeza al ver que ella subía rápido sin mirarlo por la escalera en movimiento.

Al llegar al centro comercial, otras tantas de esas escaleras dificultaban sus encuentros. Ella y él entraban por los sentidos opuestos, entonces jamás se encontraban. Y él esperaba hasta el otro día para verla.

Aquel día ella y él amanecieron con ideas fijas en la cabeza...

Ella decidió subir por la escalera fija, a su ritmo, sin que la presionaran, quería saber cuan rápida o lenta era.

Él, con tal de sentirse un poco más cerca de ella, subió por la escalera mecánica, así verla y que ella lo pudiera ver...

Desastre total, a ella se le había olvidado como subir las escaleras y a él lo mareó tanta opresión de la gente.

En fin, ambos llegaron al centro comercial, como siempre por los extremos opuestos, pero se detuvieron al mismo tiempo, como una suerte de telepatía, vieron que toda la gente se amontonaba en la misma escalera en ambos extremos, y que nadie ocupaba las escaleras del centro para subir, claro, había que caminar, hacer el esfuerzo.

Ambos lo hicieron, subieron por las escaleras del centro, al llegar arriba, se miraron de un extremo al otro, nadie sabe si fue una sonrisa, un parpadeo o un guiño, cualquiera halla sido, estaban felices de haberse visto.

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