domingo, 24 de mayo de 2009

#0027: Mi tierra


Yo creo que a todos nos debe pasar lo mismo, nacemos en un lugar, pero nuestro corazón pertenece a otra tierra, nuestra tierra.

Capitalino de nacimiento, pero sureño de corazón, ese es mi lema. No hay lugar en el que más me guste estar, es el único lugar donde conozco cada rincón, cada historia, es ls tierra que albergó mis primeros pasos, palabras y experiencias, es un resumen de mi vida.

Comprenderán entonces como se me parte el corazón cuando tengo que viajar de un extremo al otro, dejando a quienes más quiero en la estación de trenes.

Es mi tierra, de aire limpio, de calles cortas y pueblos de corazón inmenso, no escogería una tierra por sobre la otra, pero cuando viajo hasta allí, puedo sentir el olor a campo y asfalto que me llama a descansar en su amparo.

Es mi pequeño paraíso soñado, donde puedo caminar sin importar el rumbo, porque allí el tiempo se detiene, ese es lugar correcto para meditar, es mi espacio, es mi tierra.

viernes, 22 de mayo de 2009

#0026: El asesino


A Mariana le atraía mucho el mundo del arte, mas no halló nunca la oportunidad de mostrar públicamente sus trabajos.
Cristián, su esposo, la apoyó desde siempre, pues consideraba que el trabajo de ella era sublime.
Ella trabajaba muy duro para alcanzar su sueño, hasta que un día, se presentó su única oportunidad de exhibir sus obras. Cristián había conseguido un salón de la compañía donde trabajaba para una exposición artística y conceptual.
Ella recopiló sus mejores obras y las dispuso en el salón, lamentaba que su esposo no pudiera asistir, pero estaba feliz, todo su esfuerzo daba por fin buenos resultados.
En medio de la exposición, luego de elogios y vítores, recibió un llamado telefónico que derrumbó toda la felicidad que tenía, así como sus ganas de vivir.
Su hermana menor, adolescente, había sido asesinada el mismo día en circunstancias dudosas. Cristián apareció velozmente y la llevó a la casa de sus padres.
Mariana guardó esa pena en su corazón, sin embargo plasmó ese sentimiento en sus pinturas siguientes.
No habían pasado muchos para días cuando recibió el segundo aviso. La casa de sus padres había sido quemada intencionalmente con ellos adentro, ambos durmieron abrazados, y así, en esa posición, sus cuerpos calcinados fueron encontrados por la policía.
El cuerpo policial ya había iniciado una investigación al respecto, con una lista reducida de sospechosos, emprendieron la búsqueda de un antiguo contador de la hacienda familiar, a quien correspondería buena parte de la herencia en caso de no encontrase familiares vivos.
Mariana advirtió que sería la siguiente, no existían más familiares sino ella.
Unos días después, fue citada por la policía. El contador había sido descubierto rondando el vecindario donde vivía Mariana, el cual estaba siendo custodiado por la policía.
Ella corrió a la estación de policía ante el llamado, acudió también su esposo. La policía explicó que la pena de tal delito, era la cadena perpetua. El contador luego sería asesinado dentro de la cárcel por un grupo de reos.
Saliendo de la estación de policía, Mariana se sentía tranquila, subió al auto con Cristián, ya no había de que temer.
Eso pensaba Mariana, puesto que no sospechaba que el verdadero asesino dormía con ella todas las noches.

sábado, 16 de mayo de 2009

#0025: Hoy por tí, mañana por tí...

Hace mucho me dijo "no tengo a nadie". Hace poco me dijo "no sé que hacer". El caso es que no quiero esperar a que me diga algo más el dia de mañana, es por eso que hoy mismo le envié por correo un abrazo , espero que lo haya recibido, después de todo, tamaña encomienda me costó un ojo de la cara, aunque quien se preocupa de eso cuando el mensaje es de afecto y coordialidad.
Lo importante es que el mensaje que quiero transmitir es que siempre hay un abrazo esperándole, no se lo puedo negar, sería ingrato de mi parte.
Sería como morder la mano que me ha dado de comer...

Como aquel tipo que se fue a la guerra y dejó a su esposa
embarazada, esperándole. Pasaron casi 12 años, la mujer creyó olvidarlo, pero apenas él regresó, ella lo recibió con los brazos abiertos, dispuesta a rehacer sus vidas. Ella lo esperó, y a pesar de que lo dudó un par de veces, descubrió que ante lo que ella sentía, no se podía hacer nada.


Cuando se trata de amistad o amor, nada es suficiente, es un trabajo de día
tras día, pero Dios recompensa a los ricos de espíritu, a los perseverantes, y
lo ha hecho conmigo.


Y como nada es suficiente, cada día me despierto sabiendo quienes están allí, ojalá con el abrazo entienda que yo estaré allí hasta el fin de mis días, que no le dejaré solo ni un instante, y no es para mí una sensación incómoda. Hoy por tí y mañana por tí también, es una lucha contigo, pero también conmigo mismo. ¿Hasta qué punto llegaré?
Estamos tú y yo, la distancia que hay de tí hacia mí, es igual a la que hay de mí hacia tí, yo ya he avanzado mucho, si continúo, el camino está minado, y es probable que desista. Si tú avanzas, el camino será de paz y quietud, de campo y descanso. Nos encontramos allí, yo te espero.

viernes, 15 de mayo de 2009

#0024: Hacer el amor

Habíamos esperado mucho tiempo, ella siempre tuvo miedo, pero eso es natural, yo también lo tenía, pero nuestro amor estaba en su punto máximo y decidimos entregarnos al suave terciopelo de las caricias.
Físicamente la unión de nuestros cuerpos, da cuenta de una necesidad biológica, que marca una excepción a las demás necesidades instintivas del ser humano.
El hombre no puede vivir sin comer o beber en un tiempo determinado, y he aquí la diferencia, el hombre es capaz de esperar a que su pareja esté lista para este acto, si es que el amor es real.
Para ambos era una sorpresa, pero no existía vergüenza, y es difícil de explicar. Es una sensación extraña, donde nos hacemos uno solo, es intimidad.
Es mirar en los ojos de ella como en un espejo, donde se reflejan los sentimientos más puros y nobles, estábamos haciendo el amor, creando un lazo carnal, pero a la vez nos encadenábamos voluntariamente a amarnos toda la vida.
No es solo sexo, es hacer el amor, es habernos esperado toda una vida para reunirnos, amándonos, diciéndole al mundo que no es nuestro dueño, que no somos esclavos del tiempo. Entre los besos, éramos nuestro propio mundo bajo nuestro propio tiempo. Si nos postergamos tanto tiempo, lo justo es que viviéramos este, nuestro momento, como si fuera lo único importante.
Fue el momento más especial de mi vida, era ella la mujer con quien quería estar, para siempre, sólo con ella.
El acto sexual se puede llevar a cabo con cualquier persona, pero será solo eso, un acto sexual. Hacer el amor es único, está reservado para dos, los dos que se escogieron al nacer y que se encontraron en las calles más recónditas de la vida.
Una vez exhaustos, nos besamos y nos dormimos abrazados, entregados al mundo, de nuevo, vi sus ojos y me di cuenta de que solo con ella podía ser feliz. La volví a mirar, mientras dormía, y fue inevitable verla de nuevo al cerrar los ojos, en mis sueños.
El haber hecho el amor con ella, significó un sacrificio de parte de ambos, una entrega que no se puede describir, para mí fue un escape, para ella un enlace inmortal.
Si es por amor, estoy dispuesto a repetirlo, pero únicamente con ella.

jueves, 14 de mayo de 2009

#0023: Teoría de la cárcel


Tras años de delinquir y escapar, la policía lo encontró huyendo tras su último crimen. Sin demora, lo redujeron y transportaron hasta la cárcel, a la espera del juicio en su contra.
En el carro policial se hallaba solo, sin ayuda alguna, tan indefenso como cuando salió a las calles a buscar fortuna. Pasó de una banda en otra, hasta que se largó a volar y montó su propio "negocio" y dejó atrás a su familia callejera.
Ahí en el asiento trasero, esposado, privado de libertad. ¿Libertad? Nunca la tuvo, pasó de un lio a otro, ajustes de cuentas, etcétera. Siempre ocupado en el mundo de la delincuencia.
Ya en la cárcel, ocupó su celda, que debió compartir con otros 3 reos. Al primero lo encarcelaron por parricidio frustrado, al segundo lo culparon de abusos sexuales reiterados a una menor de edad y el tercero jura que se le acusa injustamente de mutilar y esconder los restos de su esposa muerta.
Pasó algunas horas allí sin hablar, pero quiso romper el hielo y pronunció algunas frases sin sentido, tras esos comentarios, el silencio se hizo aún más aterrador. Los compañeros de celda lo miraron, se acercaron y le explicaron el mecanismo de la cárcel.
Él quedó pasmado, era igual que en la calle, grupos, dominios, amenazas y corrupción. Sin embargo el clima de la cárcel le provocaba una sensación distinta...
Llegó el día de su juicio, los contactos que él tenía afuera le permitieron conseguir un abogado de esos que son capaces de dar vuelta un caso en favor de sus defendidos. En la audiencia fue llamado a declarar, su abogado lo había preparado de tal modo que fuera imposible perder, todo estaba a su favor.
El juez hizo aquella pregunta de rigor:
-El acusado, ¿Cómo se declara?
Sin dudar un segundo, tras la pregunta, de sus labios surgió:
-Culpable
Se volvió adicto a la cárcel. ¿Extraño? No, el ambiente de la calle era igual al de la cárcel, pero en esta última, el se siente seguro, no hay nada que perder, y él está dispuesto a matar otra vez para volver al encanto de las celdas.
La prisión es castigo, pero es refugio, es salvación, adicción del débil y maldición del inocente.

miércoles, 13 de mayo de 2009

#0022: Parábola de la huida


Siendo muy joven, abandonó a su familia para escapar con un amor de la adolescencia, estuvieron alejados más de 5 años de la capital, una vez que su relación terminó de manera inevitable, el decidió volver a su casa, pero al llegar, su padre lo esperaba con el resto de sus cosas, luego de tal cantidad de años no podía esperar un grato recibimiento.
Tomó sus cosas, partió con rumbo desconocido y se quedó en la casa de una tía, pasaron un poco más de 4 años y encontró pareja estable, su madre aún mantenía contacto con él, pero su padre no le hablaba desde el día en que lo botó a la calle.
Aunque suene imposible, su padre estuvo ausente en su matrimonio y en el nacimiento y ceremonias de bautismo de sus 3 nietos.
Ya habían transcurrido 15 años, el hijo decidió enfrentar al padre, después de todo, no había nada que perder, ya tenía una familia formada.
Decidió ir a visitar a su madre y aprovechar la ocasión para hablar con su padre. Al llegar, su madre lo recibió con un fuerte abrazo, en la sala de estar, el padre miraba atónito, la visita del hijo lo desconcertó, sin embargo estaba preparado para todo, siempre lo estuvo.
-Es hora de hablar. ¿No te parece? - Dijo el hijo.
-Hace tiempo que lo es - Replicó el padre.
-Hace 20 años que es necesario, me abandonaste, pasé estos años sin ti, no tuve tu apoyo y pasé la mitad de mi vida esperándote... - Gritó, estallando en lágrimas.
-...
-¿Entonces, papá?
El padre comenzó a llorar también:
-Eres muy egoísta. Tú te fuiste hace 20 años y era yo quien sufría, después de haberte dado la vida y de cuidarte de todo tipo de mal, alimentándote y abrigándote, y ¿Cómo me pagas? Partiendo con la primera persona que te vende aventura, y yo esperé aquí cada día y cada noche a que volvieras para abrazarte y que pudiéramos volver a ser una familia. Y ¿Qué haces tú? Vuelves luego de 5 años, cuando ya no pudiste sostener más tu juego de niño. No entiendes lo que para mí significaron 5 años. Y ahora vienes a hablar, haciéndote el hombre, dime una cosa ¿He sido yo el que ha fallado?
-...
-Soy tu padre, es mi deber perdonarte, pero no creas que no he pensado en , mi perdón comenzó cuando te fuiste, hace 20 años...

#0021: Tras sus pasos

Entonces, corrí a buscarla, pero me detuve muy pronto. Me sentí ridículo, estaba en medio de la calle en dirección desconocida a buscar quien sabe que cosa, no tenía idea de donde estaba ella ni nada por el estilo.
-¿Qué hago ahora? - Pensé.
Volví a mi casa, pensé millones de opciones, hasta que se me ocurrió buscarla en la guía telefónica. Desesperado, como si el mundo se fuera a acabar, tomé la guía residencial y busqué su apellido, asumí que vivía sola, que no se había vuelto a casar, en fin, muchas cosas.
Encontré cerca de 20 personas con el mismo nombre y apellido, tomé mi celular y aún más desesperado, comencé a llamar a todos y cada uno de esos números.
-¿Y si me contesta ella? - Volví a pensar.
Decidí llamar a todos y cuando alguien contestara, permanecer en silencio hasta captar el tono de la voz, así la reconocería de inmediato.
Llamé a todos los números, en los primeros me contestaron hombres, por lo que deduje que no se trataba de la casa de ella, luego hubieron algunos números que estaban equivocados, otros que eran producto de errores en la guía telefónica, hubo un número en que no hablaron al contestar, y los últimos fueron los más confusos, las voces eran muy similares, cerraba los ojos y podía distinguir diferencias mínimas en aquellas voces femeninas.
Se habían acabado los números, pero yo no había logrado conversar con ella, de hecho no quería hacerlo, sólo quería saber cual era su número para determinar su dirección.
Me quedé callado más de 20 minutos, recordé aquel intento en que no me hablaron...
-¿Qué pasa si está esperando lo mismo que yo? - Dije.
Era muy probable que ella esperara a saber quien la llamaba, si así era entonces quedaba la remota posibilidad de que pudiera hablarle.
Marqué el número y esperé nuevamente, una vez que me contestaron, tomé la iniciativa...
-¿Aló?... - Susurré.
-¿Aló? - Respondió una voz muy aguda.
-Busco a la señora de la casa. - Fingí mi voz.
-La única señora que vive aquí es mi vecina, mi mamá y yo la estamos cuidando, ella está enferma. - Dijo.
Sentí que la persona que me hablaba tenía 6 o 7 años.
-Si quiere le pido a mi mamá que hable con usted, señor - Propuso de manera gentil.
-No, gracias. ¿Estás segura de que Dinora no puede acercarse? - Pregunté.
Al pronunciar su nombre, me tembló todo, sentí que una parte de mí estaba pudriéndose.
-¿Cómo, usted la conoce...? Espere un momento.
Escuché que la niña gritó:
-Señora, es para usted. Es alguien que la conoce. - Dijo, mostrándome que ella si estaba disponible para hablar.
A través del teléfono escuché los pasos de la señora que se acercaba, todo ocurrió en cámara lenta, fue eterno esperar a que ella tomara su teléfono para hablar. De pronto la espera terminó, sentí que ella se demoró en poder hablar sin jadear.
-¿Aló? - Pronunció, casi sin que la pudiera oír.
A pesar de que su voz se notaba demacrada, corroída, desgarrada, a pesar de todo eso, colgué el teléfono tan rápido como pude.
Era ella.

lunes, 11 de mayo de 2009

#0020: Árbol que nace torcido...

Juntos en la estación de policía, ya era casi una costumbre. Ella, con el dolor de su alma debía ir a buscar a su hijo que había sido detenido por participar en algún conflicto, fiel a su condición de joven rebelde, había estado allí más de 10 veces en los últimos meses.
Su madre, quien tuvo que criarlo sola desde muy pequeño, acudía cada vez que era llamada, por muy tarde que fuera, pero no quería seguir soportando tantas humillaciones, quería que su hijo por fin le hiciera caso y reaccionara de forma madura frente a sus problemas.
Ya junto con él, se armó de valor y le habló:
-Hijo, ya es hora de que asumas que todo en la vida tiene consecuencias, no puedes estar involucrándote en riñas de adolescentes borrachos, ni menos hacerte partícipe de actos tan bajos como robar o consumir drogas. Llegará un momento en que yo no voy a estar para venir a sacarte de la cárcel.
-Yo... quiero cambiar... - susurró casi sin que se escuchara, siempre con la cabeza gacha.
-Eso quería escuchar, lo que guardas, lo que sientes, soy tu madre, no debes tener secretos conmigo. Yo he dejado los pies en la calle para darte de comer y he hecho hasta lo imposible por darte siempre la mejor crianza y educación. No me merezco lo que está pasando, y tú tampoco.
-Quiero que seamos una familia de verdad, cada vez que llego aquí, vienes a buscarme, lloras y nos vamos de vuelta a la casa, esperé mucho tiempo para conversar.
-Lo importante es poder ocupar el tiempo para nuestro provecho, pero para eso tienes que prometerme una cosa.
-¿Qué? - preguntó, levantando la cabeza.
-No quiero que te metas en más problemas, así podremos pasar un fin de semana tranquilos en casa.
-Lo prometo, después de todo eres mi madre y te debo respeto, desde ahora en adelante no te fallaré más.
Ambos salieron de la estación de policía, abrazados, se subieron a un taxi y llegaron a casa para poder seguir conversando y descansar.
A la semana siguiente, él estaba nuevamente esperando a su madre para que lo fuera a buscar.

domingo, 10 de mayo de 2009

#0019: Eras tú


La vida sería muy simple si en ella encontraramos respuestas a cada momento de incertidumbre. Sin embargo, Dios cumple un rol fundamental en ese sentido, porque nos da pistas y señales que, si sabemos captar bien, nos aseguran la felicidad.

No hace mucho, escribía un recuento de mi vida y llegaba a la conclusión de que me hicieron falta muchas cosas en los últimos dos años...

Fui un poco cobarde, tengo muy buenos amigos, pero no tenía la suficiente confianza como para pedirles el hombro para llorar. No voy a mentir en esto, tengo un complejo con los clanes de amigos. Siempre pierdo, porque termino siendo el número impar del conjunto, necesité un amigo que fuera mi mejor amigo, aquel que aunque no te acompañe siempre, quieres como a tí mismo, es tu amigo.

Yo pensé que no lo iba a encontrar, es más, creí que lo encontraría lejos, pero estaba frente a mí, y es la razón por la que hoy escribo.

Es mi más sincero homenaje para alguien que me ha acompañado en momentos muy difíciles, es el Sancho Panza de mis locuras. Es muy probable que no entiendas por qué de un momento a otro te comencé a querer tanto, pero es algo natural en mí, eres especial.

Hasta hace un tiempo, creía que la soledad existía, pero hoy estoy seguro de que no es así.

Me bastó con observar dos gotas de lluvia, que caían resbalando por mi ventana, iban solas, pero de pronto se unieron en el agua acumulada del suelo.

No te voy a dejar solo, tú lo sabes, no me conviene, y ya te lo he dicho: "Si me necesitas, no importa el momento, yo voy a estar ahí."

Porque descubrí algo que desde ahora será el eje central de mi vida, la amistad es ver en los ojos de alguien y que no exista nada más, estar incondicionalmente y volver a mirar, es cuando descubres que estás en deuda con ellos, porque te salvaron la vida.

Gracias...
Dedicado a un gran amigo...

#0018: La memoria emotiva

No es fácil, menos para el que no es actor, recurrir a la memoria emotiva. Es un recurso utilizado en el teatro para otorgarle mayor grado de realidad al llanto o la sensación de angustia. Sin embargo, hay que admitir que sólo los grandes maestros de la actuación lo saben ocupar con cautela y saben, además, diferenciar la realidad de la ficción.
A los ojos de los demás puede parecer morboso, tener que recordar un hecho triste para llorar, pero todos lo hemos hecho, conciente o inconcientemente. El actor es marioneta, se ve manejado por la historia, por el público y por el ambiente, son pocos los que pueden dejar de llorar una vez iniciado el proceso, la sensación es amarga y dolorosa.
Recuerdo a un actor que, incluso estando fuera del escenario, quizo hacer un amago de llanto para librarse de una responsabilidad, pero al minuto de estar llorando, no pudo detenerse, era inútil tratar de arrancarse de las garras de la emoción. Él descubrió que no había llorado jamás por los hechos tristes que habían ocurrido en su vida. Por este motivo, lloró todo un día y toda una noche, botó todas aquellas lágrimas que tenía guardadas. Se lo merecía, sin duda, quizo jugar con las emociones de los demás, pero todo resultó en contra de él. Ahora busca el perdón, con sus amigos y familia.
Ahora mi pregunta es, si todos vivimos en torno a nuestras penas y quebrantos ¿No es una suerte de memoria emotiva permanente?
Avanzamos un paso y retrocedemos tres, hemos solucionado un problema y caemos nuevamente en la pena de cosas que ya ocurrieron, que ya se solucionaron y de aquellas que no tienen solución aparente.
"Mis alumnos me preguntaban ¿Qué sentido tiene vivir, si
nuestras vidas giran en el eje de los sufrimientos?
A lo que yo
contesté: Siempre me hice la misma pregunta, pero descubrí que hay personas
maravillosas a mi lado, entonces concluí que la vida es demasiado
corta,
y si la quiero vivir, la voy a vivir amando.
" (*)

En conclusión, vivir es sufrir también, la diferencia está en mirar de frente a los problemas y sonreír, después de todo, hay un Dios en las alturas y un hombro amigo en el cual apoyarse cuando lo necesitamos, teniendo eso, seremos buenos actores y manejaremos la memoria emotiva como a una marioneta, y no al revés...
(*) Anónimo

sábado, 9 de mayo de 2009

#0017: Las vecinas


Ya habían pasado 30 años, pero nunca hubo necesidad de que hablaran, después de todo, el hecho de que vivieran frente a frente no significaba que tuvieran que relacionarse, ni menos que tuvieran que llevarse bien.

En esos 30 años, muchas familias habían pasado por ese condominio, buenas y malas, ricas y pobres, ordenadas y revoltosas. Incluso hubieron familias que habían estado desde el principio, y ya se habían ido.

Ambas observaron que ya no quedaban familias amigas y que se habían transformado en las más antiguas dueñas en el condominio entero. La del 5642 se acercó a la del 5589 para conversar por primera vez, concluyeron que ya no habían familias como las de antes y que la juventud había ensuciado aquel grato ambiente que alguna vez tuvo ese lugar.

Se reprochaban no haber hablado antes, porque descubrieron muchas cosas en común que tenían, conversaron largamente y se hicieron amigas.

Hasta el día de hoy, se juntan para ver las telenovelas, tejer y merendar, comentan sobre sus esposos y tratan cada día de recuperar 30 años de tiempo perdido.

viernes, 8 de mayo de 2009

#0016: Hasta que la muerte nos reúna


Ambos se conocían hacía tiempo ya. Estefanía, por su parte, siempre fue una mujer alegre, optimista, con visión clara de lo que el mundo le entregó, decidida a salir adelante como fuera, con la mente pensando siempre en el futuro y en como hacer el presente grato para los demás.
Alejandro, en cambio, tuvo que soportar tropiezos y caídas, en innumerables ocasiones, sin embargo fue un ejemplo de esfuerzo, no hubo caída de la cual no se levantara airoso.
Ambos compartían tiempo juntos y no existían secretos mayores de parte de ella hacia él, por el contrario, él escondía en su corazón una pena muy grande, la amaba, pero no podía decírselo, pensaba que su amistad corría peligro.
Aunque, por esas razones raras de la vida, se armó de valentía y en dos segundos fue capaz de decírselo sin secretos ni recelos.
Ella sabía de su sufrimiento, que su familia estaba dividida, de todos sus errores y del sufrimiento que albergaba en su alma, pero ella no lo amaba. De sus labios de mujer brotó la negativa como hiedra, sus ojos pudieron esbozar una lágrima apenas perceptible, era amarga como el dolor mismo.
Él, guardó en su corazón la negativa, pero destacó su valentía, su grandeza y supo que esa amistad no corría ningún peligro, mas se alejó un tiempo para reflexionar.
Dejaron de verse, por situaciones que sólo Dios conoce, pero en ella había una puerta abierta para un reencuentro...
Lamentablemente, Alejandro había sufrido un accidente fatídico. Viajaba con su padre en automóvil, un error de maniobra, un imprudente al volante, nadie sabe. En ese día fatal, él se durmió en la esperanza del amor, y dejó sólo los recuerdos y acciones realizadas, plasmadas en el lienzo de la vida como una acuarela de emociones sin diluir.
Ella no lo supo sino hasta varios meses después, por medio de la madre de Alejandro, quien la contactó para comunicarle una muy importante noticia. Se pusieron de acuerdo para juntarse, en esa reunión la madre le entregó una caja, dentro de la cual habían más de cien cartas y misivas dirgidas a Estefanía. Declaraciones inconclusas, poemas de amor, entre otras. Su amor había sido silencioso y eterno, como la llama de la libertad que habitaba en su alma...
Ella, confundida y apenada, se marchó del lugar y ha dedicado su existencia a buscar al ángel que lleve el alma de Alejandro, cree verlo en algunas personas, y prometió no cometer el mismo error, es ahora más reflexiva y considerada.
Sin embargo hay una parte de ella que no se puede controlar, es su misterio, su intriga lo que me hacía dudar de ella, pero cada noche la ví brillar en una estrella y descubrí que su misterio es la clave de su ser, de su forma de relacionarse.
Ella vive aún, pero murió en el accidente, una parte de sí se fue con él...

jueves, 7 de mayo de 2009

#0015: La salida


Luego de un apagón que duró unos segundos, la habitación se llenó de luz, pero a él le pareció extraño algo, algún detalle...
Miró rápidamente, es estremeció y gritó:
-Estamos encerrados. ¡Ayuda!
La gente lo comenzó a observar, y gritaban también, pidiendo auxilio. El hombre gritaba:
-¿Qué haremos? No hay ventanas, ni orificios en el techo para poder salir, estamos atrapados y nadie va a hacer nada...
Cualquiera creería que él era claustrofóbico o algo por el estilo, pero se sentía cautivo, imaginó lo peor.
Todos lo miraban aún, pero no decían nada. Sin embargo un mayordomo lo miraba más inquietamente de lo normal.
-Y ahora se quedan callados. ¿Es que soy el único desesperado aquí?
El mayordomo, coordialmente como lo es siempre, se le acercó lentamente y le dijo:
-Cálmese señor...
-¿Cómo quieres que me calme?
-Pero señor...
-¡Nada! ¿Por qué estás tan calmado?
Él aún no se daba cuenta y ahora todos reían, incluso el mayordomo, él los miraba como a locos, no tenía sentido que estuvieran riendo en esa situación tan incómoda. Estaban encerrados, la sensación de compartir el oxígeno le repugnaba, expresándolo todo con su cara. El mayordomo intervino otra vez:
-¿Se calmó, ya?
-No me voy a calmar. ¿Cómo vamos a salir de aquí?
-Por la puerta, señor...

#0014: Necesidad

Emilia lloraba sin control, no era para menos, luego de 4 años de relación su novio no pudo responder a la pregunta ¿Me amas?
Después del silencio, él trato de susurrar unas palabras, pero no pudo contra los ojos húmedos de ella...
-Te amo, porque te necesito.
Emilia quedó desconcertada, no sabía si llorar o callar. ¿Qué significa amar por necesidad?
-Estaba muy solo y necesitaba la compañía de una mujer, buscaba sensaciones que otras personas no podían otorgarme. Y ahora es inútil, me costó llegar a tu corazón, tardé mucho tiempo y no puedo responder de inmediato a esa pregunta.
La expresión de ella cambió rápidamente, en ella habitaba la incertidumbre, su mente no sabía si había gastado tiempo y ganas en aquel hombre, pero su corazón la hacía callar.
-¿No dices nada?
-Yo... Yo te amo, de verdad, pero me rehuso a pensar que luego de tanto tiempo no hallas llegado a amarme de verdad.
Él miró los ojos de Emilia nuevamente, y descubrió lo que siempre fue evidente.
-No, perdón. Tienes razón, yo te amo y es verdad, te necesito y no puedo vivir si no estás conmigo, eres la razón de mi vida y aunque hallas sido un capricho al principio, te escogí entre todas las mujeres para que estuvieras conmigo, porque eres la más bella de todas, antes lo dudaba, pero ahora estoy seguro.
Ella lo miró por última vez, ya no habían lágrimas, sino sonrisas placenteras y culpables.
-¿Me amas?
-Te amo porque te necesito, y si el amor es necesidad, te necesitaré por el resto de mi vida.




lunes, 4 de mayo de 2009

#0013: Teoría de las escaleras


Hasta hace un tiempo ella corría desde su casa al centro comercial donde trabajaba, pasaba su vida apurada y cada vez que llegaba al subway, subía por las escaleras mecánicas, que estaban repletas de gente, siempre lo olvidaba, pero esto le retrasaba más, no se podía mover y la gente la presionaba contra el acero como en una cárcel en movimiento.

Hasta hace un tiempo él corría desde su trabajo hasta el centro comercial para verla a ella, pasaba su vida pensando en hablarle y cada vez que llegaba al subway, pensaba que ella podría subir por la escalera fija, él comenzaba a subirla lentamente y agachaba la cabeza al ver que ella subía rápido sin mirarlo por la escalera en movimiento.

Al llegar al centro comercial, otras tantas de esas escaleras dificultaban sus encuentros. Ella y él entraban por los sentidos opuestos, entonces jamás se encontraban. Y él esperaba hasta el otro día para verla.

Aquel día ella y él amanecieron con ideas fijas en la cabeza...

Ella decidió subir por la escalera fija, a su ritmo, sin que la presionaran, quería saber cuan rápida o lenta era.

Él, con tal de sentirse un poco más cerca de ella, subió por la escalera mecánica, así verla y que ella lo pudiera ver...

Desastre total, a ella se le había olvidado como subir las escaleras y a él lo mareó tanta opresión de la gente.

En fin, ambos llegaron al centro comercial, como siempre por los extremos opuestos, pero se detuvieron al mismo tiempo, como una suerte de telepatía, vieron que toda la gente se amontonaba en la misma escalera en ambos extremos, y que nadie ocupaba las escaleras del centro para subir, claro, había que caminar, hacer el esfuerzo.

Ambos lo hicieron, subieron por las escaleras del centro, al llegar arriba, se miraron de un extremo al otro, nadie sabe si fue una sonrisa, un parpadeo o un guiño, cualquiera halla sido, estaban felices de haberse visto.

domingo, 3 de mayo de 2009

#0012: Parábola del desierto


Un día desperté con ganas de crear, sentía envidia, los demás ya habían creado, y yo no podía ser menos. Crear es dar vida, por amor. Yo no lo hacía por amor, sino por rencor, por odio.

Creé un valle, pleno de ríos plácidos y cascadas que venían desde el cielo azul, palmeras que abanicaban el aire, nada podía perecer en las tierras fértiles que abrigaron mi alma del frío de los polos y del calor del desierto.

No amaba lo que había creado, por lo que no lo cuidé, ni menos lo cultivé, no sentía una verdadera responsabilidad sobre ese espacio.

El resentimiento surgió del centro del valle como una brisa gélida, todo se congeló, era frío que soplaba en mi corazón para mal de mis propósitos. Quería ostentar, pero estaba hundiéndome, y me sentía mal , yo quería algo que fuera únicamente para mí, todos los demás tenían su propio valle, y yo no quería quedarme solo.

Entonces, cuando ya todo estaba en hielo, decidí construirlo todo desde esa base, siendo frío, calculador y distante, todas las criaturas sufrieron, por mi voluntad, los amaba tanto o tan poco que los hice sufrir, pero Dios miró hacia abajo, movió su cabeza de izquierda a derecha repetidamente, Él lo había comprendido...

Hizo correr a las nubes y guardó el frío en su alma para hacerme entender, los rayos de sol brillaron y todo el hielo se derritió, luego de eso, pensé que todo volvería a brotar, pero el sol mató demasiado rápido a lo que había creado y lo convirtió en arena, yo lo observaba todo y lloraba, pero las lágrimas fueron absorbidas rápidamente por la arena.

Y todo fue desierto, estaba solo, y no podía hacer nada, me detuve y sentí el viento gélido otra vez, en la noche...

Y me volví arena también...

sábado, 2 de mayo de 2009

#0011: Valentía impuesta

No sé cuanto tiempo tardé en reaccionar, pero no creo que haya sido tanto, después de todo, era tarde, no había tiempo de detenerme, así ha sido mi vida, he necesitado un descanso desde hace tanto que ya siento que cuando lo logre moriré de pena o de cansancio, ese miedo no me deja parar.
Como todo ser humano, no me gusta aparentar que estoy mal, pero que diablos...
Estaba pésimo, ella no debió volver a aparecer, o yo jamás debí alejarme ¿Qué es todo esto? Es muy macabro...
Tomé el pañuelo de la ancianita, no pretendía que me entendiera, pero entre sollozos le dije:
-Si supiera cuanto siento lo que ha pasado. No me gusta que me vean así.
-Yo te entiendo, pero la vida es así, y cuando el perdón no quiera salir de tus labios no lo fuerces, espera a que sea natural y entonces estarás más tranquilo. Y ya no llores, que tienes unos ojos muy lindos...
Sonrió...
Caminé hacia mi casa y pude estar tranquilo, la paz que esa anciana otorgaba era distinta a cualquier sensación que hubiera tenido.
Para encontrar la verdadera tranquilidad, tenía que pensar, conocerme y conocer lo que pasaba.
Pensé, visualizé un fondo negro y sobre éste plasmé todas las ideas de lo que había ocurrido, lloré porque me di cuenta de que mi vida gira en torno a lo que me gusta vivir, pero nunca giró sobre el daño que hubiera podido provocar, era un niño solamente, era inocente, no sabía lo que ocurría...
El llanto recorría cada centímetro de mi rostro, y entonces grité de dolor al recordar sus palabras:
-¿Cómo estás tú?
Y ¿Cómo estoy? Destrozado, es posible que esta sea la peor sensación que haya sentido, es terrible este dolor, pero ahí estaba ella, no podía cerrar los ojos sin verla brillar.
A ella no le importa que le haya hecho trizas la vida, cómo es posible eso, es muy noble de su parte, ella no parece sufrir por lo que ocurrió, pero ¿Sufrirá realmente? Yo, en lo personal, creo que sí, es que no se puede seguir así, después de tenerlo todo, pasar a no tener nada, por culpa de un niño.
Y ahí hay otro problema, ya no soy un niño, soy un hombre, hecho y derecho, no estoy aquí para recibir perdón tan solo porque llore un poco...
Entonces me iluminé...
-Tengo que buscarla y pedirle perdón - Dije, sin importar lo que eso significara.
¿Por dónde empezar? ¿Dónde vive? ¿Se habrá casado de nuevo? A lo mejor interrumpa su vida familiar otra vez... ¿Qué hago?
-Sea lo que sea, tengo que partir rápido. - logré susurrar.
Al otro día me preparé para partir, era entonces o nunca, no había nada que perder, al contrario...
No lo sabía entonces y no lo sé ahora, no estaba preparado, después de todo lo único que me quedaba era la culpa y un pañuelo.

#0010: Earthquake


El Domingo pasado, ocurrió un temblor aquí en Santiago, sin embargo su magnitud fue minúscula en comparación al sismo interno que tuve que sufrir.
Es verdad, y todo es mi culpa... El sábado por la tarde decidí que ya era hora de desempolvar el baul de Freundschaft para poder hablar con otra fotografía, olvidé ver otras de ellas, pensé que me las sabía de memoria.

Luego de terminar, no la guardé junto con las otras, esta foto era especial.

A pesar de que aún quiero mucho esa foto, no recordé lo mucho que quería a las otras, y no les conversé de mis problemas, yo estaba buscando una foto con la expresión precisa para hablar de amor...

Esa noche, no me costó conciliar el sueño, pero Dios descubrió que estaba siendo injusto, como no despertaba hizo temblar hasta mi conciencia, desperté, pero no me daba cuenta de lo que había ocurrido...

El baúl, cual Caja de Pandora, estaba abierto, las otras dos fotos habían escapado, y yo no las pude detener. No sabía que hacer, no estaba acostumbrado a tal situación, por lo general yo escapaba, pero unas fotos no deberían escaparse del baúl...

Aún temblaba, y ya habían pasado 3 días...

-¿Es que acaso nadie más lo siente? - Grité.

No, nadie más lo sentía, además había un frío que calaba mis huesos, era indiferencia y niebla...

Abrí otro baúl, el de Liebe, pensé que allí encontraría respuestas, encontré la foto más bella de todas, siempre quise esa foto, pero me daba miedo su reacción, precisamente por lo que había ocurrido con las del otro baúl...

Le hablé mucho, le comenté de todo lo que sentía, pero cuando terminé me di cuenta que esa foto no quería nada conmigo, y yo que solo me conformaba con poder mirarla...

En ese momento se declaró todo...

-¡¡Terremoto!! -Volví a gritar.

Ya era muy tarde, todo estaba derrumbado, por los suelos, incluso lo que aún no se construía.

Dejé ir a la foto del baúl de Liebe, y me dediqué a buscar las del baúl de Freundschaft, las encontré donde siempre quisieron estar, atrás del baúl, las abrazé y no las guardé en el baúl, las guardé en mi alma, les pedí perdón...

Y dejó de temblar.

viernes, 1 de mayo de 2009

#0009: Por ella


Es increíble como a veces la vida pone en frente tuyo a personas maravillosas, es una experiencia que muy pocas veces había vivido, ella ha logrado cosas que nadie había siquiera intentado conmigo.

"Ella es como el viento, que atraviesa mi árbol, ella cabalga la noche a
mi lado."

Cuando pensé que no tenía a nadie, apareció en mi vida como la luz lejana de un faro, que ahora guía mi viaje y me asegura buen arribo.
Sin embargo hay una parte de ella que no se puede controlar, es su misterio, su intriga lo que me hace dudar de ella, pero cada noche la veo brillando en una estrella y descubro que su misterio es la clave de su ser, de su forma de relacionarse.
Hoy si que estoy intrigado... ¡Oh, cupido! Que noble eres, pero como se sí soy yo el correcto, debe ser que sólo tu lo sabes, espero ser digno de lo que depare tu divina providencia.
Quién diría que el sufrimiento nos hace crear nuevos lazos, dímelo tú...

Ella es lo que mueve mis descansos, me invita a soñar y me impulsa a lograr cosas que yo creía imposibles, si hasta lo que escribo es por ella.
Es mi mapa hacia la felicidad, pero lamentablemente no se sí quiero seguir ese camino, es difícil saberlo hoy que he vivido un momento amoroso complicado...
En fin, de eso se aprende. Gracias a ella, que Dios la bendiga y haga crecer en mí el cariño que le tengo.
El camino es largo y oscuro, pero con ella delante, encontraré el sol entre los cirros, y se despejará con buen pronóstico...
Tengo la certeza de que así será...

Dedicado a una "niña" muy especial...