miércoles, 29 de abril de 2009

#0007: ¿Para qué esperar?


Todos los días las personas la veían sentada en una silla de playa a una orilla de la carretera, nadie la cuestiona, pero les parece raro que siendo tan anciana esté sola en ese lugar.

Los autos pasan y pasan, no se detienen, pero ella no se inquieta y se mantiene sentada.

A veces parece que está dormida, pero está muy alerta, porque espera el momento adecuado, el momento que siempre llega.

En la hora de mayor tráfico, espera muy impaciente, sabe que se acerca su momento, los autos que están detenidos por las largas filas, dejan entrever a sus pasajeros, ella los saluda y bendice.

No le teme a los accidentes de tránsito, su avanzada edad ya no le permite pensar en el futuro, más bien no le importaría morir. De todos modos, desde hace 5 años que hace lo mismo.

Llega la hora, a las 12 de la noche, ya los autos han cesado en su andar, aún quedan unos pocos que se burlan de la carretera.

Ella espera sigilosa, y cuando no viene ni va ningún auto, cruza lo ancho de la carretera lo más lento que pueda, nadie la apresura, llora un poco y llega a su casa que se encuentra en la orilla de enfrente.

3 comentarios:

  1. Te dije que lo iba a leer tarde.....
    Y antes de emitir cualquier juicio prefiero que me aclares ciertos puntos...

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  2. Bueno, supongo que la anciana no es tal, prefiero pensar en ella, como un animal callejero o una planta que contempla la destrucción de su hábitat, pero aun así me da tristeza.
    Como siempre, muy bueno!
    No esperaba menos! ;)

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  3. Sola, sola en el olvido, sola, sola con su espiritu, sola, sola con su amor el maar, solaaa, en el muelle de San Blas (8) Me encantó, creo que en realidad lo que me mata de esta historia y la "Bolero Porteño" es el mar, la magia del mar, y la historia de la gente que la convive... Mención honrosa 2009... :)

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