sábado, 25 de abril de 2009

#0003: Teoría de los 5 minutos


Mi padre nació en un pueblito del interior de San Antonio, es el tercero de ocho hijos, y es por este motivo que mi abuela, luego de bautizarlo, lo entregó a sus padrinos. Mi abuelo jamás estuvo presente en su vida, pero mi padre lo quería del mismo modo.
Sus años de infancia estuvieron determinados por la pobreza y la falta de recursos, pero él fue inteligente, estudió y cuidó de sus hermanos menores.
Su madrina, Elcira, la "Chirita" como la apodaban, era una mujer de su esposo, correcta y fiel, nunca pudo tener hijos pero quizo a mi padre como al propio.
Cuando mi padre tenía 18 años cumplidos, viajó a la capital para terminar sus estudios y comenzar a formar su propia familia, comenzó a trabajar en un hogar de menores, como monitor de niños vulnerables.
Su madrina se enfermó gravemente, estuvo postrada varios meses, comenzó su agonía y llamó a mi padre por su nombre, una y otra vez, pero las condiciones del pueblo imposibilitaban que mi padre pudiera enterarse, llegando este cuando ella ya había muerto.
Mi padre se recriminó siempre no haber llegado para despedirse, pero su padrino le repetía una y otra vez que lo que Dios quiere, nadie lo debe.
En el hogar de menores, mi padre escaló puestos hasta llegar a ser director, esto unos años después de la muerte de su madrina.
Mi abuelo tenía serios problemas de alcohol, y esto tenía a mi abuela con los nervios de punta. Una noche, mi abuelo no apareció...
Mi padre se encontraba en el hogar, era el horario de salida, en ese entonces, no existían los teléfonos celulares, pero mi padre tuvo una extraña sensación y decidió esperar 5 minutos al salir, entonces recibió una llamada desde el pueblo, a mi abuelo lo habían encontrado muerto en una calle del interior.
Mi padre viajó sin tardar a su pueblo, veló y enterró a su padre, consoló a su madre y volvió a la capital.
Luego de la muerte de la madrina, el padrino se transformó en un ser huraño, frío y gruñón, y no era para menos, el único amor de su vida había muerto.
Mi padre formó familia con mi madre, nací yo, y cuando yo cumplí 11 años, el padrino sufrió un accidente que derivó en una trombosis, que lo llevó a la clínica, y luego a una casa de reposo.
Yo había celebrado mi cumpleaños, y 15 días después, mi padre esperó 5 minutos a la salida del trabajo, y recibió la noticia.
Yo me había enfermado y esperaba en casa a que llegara mi madre para que me tomara mis remedios, pero al llegar mi madre a la casa, sentí que ella no tenía fuerzas para abrir la puerta de mi pieza, sólo vi su cara llena de lágrimas y comprendí lo que había ocurrido.
-El "Nino" se fue.- Me dijo y me abrazó con fuerza.
Yo vestido en ropa de dormir, me subí al auto y partimos, al llegar al pueblo, vimos a todos los del pueblo, pero yo me sentía mal, así que me fui a la casa de mi abuela a descansar.
En el funeral, estuve desmayado un par de horas y no recuerdo más nada.
Yo no lo pude llorar, porque no había formado un vínculo con él. Lloré, si lloré, pero por mi padre, vi sus ojos cansados, su expresión triste, se había quedado huérfano...

¿5 minutos? ¿Qué significan?

3 comentarios:

  1. Es un historia inventada cierto???.Muy buena, un poco terrible.

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  2. me gusta... pro algo le falta un poco en el cuerpo de la historia... pro bkm... te kedad 997 entradas :D

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  3. La historia me deja una rara sensación, no es una mala sensación, pero es densa, es como si quisiera descansar y no pudiera, o como si no lo sé, estar atrapado y no querer salir... Es raro, el tiempo es algo que cuesta mucho comprender... pero sé que la angustia que pudiere producir es algo que debe pasar...

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